La custodia de mercadería no es solo para “camiones con cosas valiosas”.
Conviene cuando el riesgo logístico es alto, cuando hay historial de incidentes o cuando el impacto de una pérdida es crítico.
En esta nota te contamos cuándo se justifica, cómo se coordina y qué tener en cuenta para que funcione de verdad.
Cuándo conviene contratar custodia
Hay escenarios donde la custodia reduce riesgo y también ordena la operación.
Los casos más comunes:
- Traslados con mercadería de alto valor o fácil reventa.
- Rutas o zonas con incidentes recurrentes (robos, sabotajes, conflictos).
- Operaciones con paradas múltiples o tiempos de espera prolongados.
- Movimientos en horarios sensibles (noche/madrugada).
- Traslados críticos donde una pérdida paraliza la operación (insumos, repuestos, equipamiento).
La custodia funciona cuando está integrada al plan logístico, no cuando se agrega “a último momento”.
Tipos de custodia (según el objetivo)
- Custodia preventiva: presencia disuasiva y monitoreo de operación.
- Custodia acompañada: acompañamiento en ruta con coordinación permanente.
- Custodia en punto fijo: carga/descarga, depósitos temporales, zonas de espera.
- Custodia con trazabilidad: control + reporte (y coordinación con monitoreo si aplica).
Cómo se coordina para que no haya fricción
Para que la custodia no “moleste” la operación, se define todo antes:
- Ruta, horarios y puntos de parada autorizados.
- Protocolos ante desvíos: qué se considera desvío, y a quién se informa.
- Contacto directo con responsable logístico (un único punto de decisión).
- Procedimiento de carga/descarga: quién autoriza, quién firma, y cómo se registra.
Qué preguntarle a la empresa de custodia
- ¿Qué protocolo aplican ante intento de robo o seguimiento?
- ¿Cómo reportan incidentes y qué evidencia queda?
- ¿Cómo es la supervisión del servicio y la comunicación durante el trayecto?
- ¿Qué plan de reemplazo tienen ante imprevistos?
Señales de que la custodia está bien implementada
- Hay planificación previa y roles claros.
- Los tiempos y puntos críticos están definidos.
- Existe reporte final con novedades y observaciones.
- La comunicación es directa y con responsables asignados.
Si estás evaluando custodia, lo ideal es partir del riesgo real: tipo de mercadería, rutas, horarios y operación.
Con esa información se diseña un esquema eficiente y proporcional, sin sobredimensionar costos.